Philomena

En estos meses de silencio una de las cosas a las cuales he dedicado mi tiempo de forma intensa ha sido al cine. En sucesivos artículos os iré haciendo referencia a algunas de las películas que me han cautivado. Hoy empiezo por la primera de ellas que impactó tanto a mi corazón como a mi alma que no puedo evitar, de tanto en cuanto, pensar en ella y en su protagonista.

“Philomena” es un película dirigida por Sthephen Frears y que tiene como título el nombre de la protagonista. Una mujer, interpretada por Judi Dench, que busca reencontrarse con un hijo que le fue “robado” y adoptado por otra familia.

En su camino se cruza un periodista (Steve Coogan) que, después de un bache en su carrera política, decide buscar el reflote profesional a través del un reportaje amarillo que hable  de la búsqueda de Philomena.

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 Imagen promocional de “Philomena” via “The Motley fool”

En ese tránsito están uno y otro, cuando se encuentran y se transforman aportando a su vida una luz nueva.

Pero la que brilla con un esplendor deslumbrante es Philomena que nos da a todos una lección de humildad terrible y de amor incondicional que va más allá de los límites humanos a los que estamos acostumbrados.

“Philomena” es una lección para todos  porque todos tenemos heridas que restañar. Y todos tenemos algo que perdonar y algo que nos perdonen. Y, aunque perdonar nos parezca que es algo que ilumina al causante de nuestras heridas, en realidad, es algo que da luz a nuestro propio corazón. Porque, al perdonar algo o a alguien, nos perdonamos a nosotros mismos y toda la rabia y rencor que hemos alimentado en nuestro corazón. Perdonar, por tanto, es un acto personal e íntimo en el cual rendimos cuentas con nosotros mismos y en el cual nos damos cuenta que la herida se hizo más grande por toda la rabia que acumulamos.

Dejamos de sangrar internamente cuando miramos hacia nosotros y dejamos de buscar culpables externos a nuestro dolor. Cuando nos hacemos responsables de nuestro propio sufrimiento.

Philomena nos demuestra que hay cosas que parecen imperdonables, pero no lo son. Y que solo la búsqueda de esa luz es la que puede dar sentido a una vida y su padecer. Restaurar nuestro dolor es algo que nos atañe a nosotros mismos.

Os dejo con el trailer de la película que se basa en hechos reales.

6 thoughts on “Philomena

  1. Muy buena reflexión sobre el perdón. A mí me ha costado una barbaridad perdonar según que cosas, creo que aún estoy haciendo un ejercicio de retrospección intrínseca a nivel personal para aclararme. Muy buen post y felicidades por tu blog!

  2. Cabe señalar que además de una gran lección sobre el tema del perdón, Philomena es un peli entretenida, que fluye ligera y alegre demostrando que incluso los asuntos más trágicos pueden ser abordados con gracia y humor.

    • Totalmente de acuerdo, Javier. Tiene momentos en los cuales el humor és muy agudo. Lo cual, según mi parecer, quiere hacer entender que el humor también nos resulta útil para transitar simas profundas…
      Vaya, eso digo yo.

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